domingo, 2 de noviembre de 2008

"Gracias Patito por favor concedido"

Pasa que anoche me quedé pegada viendo el programa de Vivi. Tengo una razón importante para aclarar eso: los primeros invitados eran Pato Laguna (entiéndase nuevo concejal de Estación Central) y la Carlita (entiéndase "primera dama" de Estación Central).

El hecho es que, si ya es inverosímil que el hombre que veíamos en calzoncillos en pleno Patronato, ahora sea Concejal, me parece aún peor lo que vi anoche. Cuando Laguna ganó, se fue a meter a una tienda a celebrar y a dejar que las viejas calientes se le tiraran encima. La cosa viene ahora con el siguiente diálogo entre el periodista del programa y una señora que tenía un coche:

Periodista: "Señora, ¿de dónde viene usted?"
Señoraconguagua: "Me vine caminando desde Lota, porque quiero que el Pato toque a mi guagua"
Periodista: "¿Para que Pato la toque? ¿Y por qué señora?"
Señoraconguagua: "¡Porque el Patito es milagroso pues! Él es como la Yasuri Yamilé"


¡Qué onda! Yo me había quedado en que David Bisbal era Santo... pero Pato Laguna???? Y eso no es nada, después llegó otra señora, diciendo que quería que el hombre este le tocara los riñones para sanarse de no se que cuestión. Y como es el candidato del pueblo, tuvo que dejar que la vieja se le tirara encima y tocarle la espalda para que se mejorara.

O sea, si la cosa es así, que sea Presidente también. Hagámosle un altar en la Iglesia y una gruta en la carretera (les aseguro que se llenaría de flores y de placas que digan "Gracias Patito por favor concedido").

Ah, se me escapaba el groso detalle, ¿Yasuri Yamilé también hace milagros? Onda ¿"Gracias Santa Yasuri Yamilé por sacarme la gillette"? La única conclusión que puedo sacar de todo esto es que de pronto nos vamos a llenar de neo-santos... Ya veo a Sarita Vásquez, Don Francisco, Luchito Jara, Cosita... Por fa no.

sábado, 26 de julio de 2008

De porqué dejé de ver Alf


Básicamente dos razones:

1. Cero respeto por Willy. Lo perdió cuando me enteré de que tuvo orgías con vagabundos gringos.

2. Alf no tiene hilos de marioneta. En realidad es un enano húngaro que se pone un traje peludo.

jueves, 3 de julio de 2008

Yogurt mágico



Hace mucho mucho tiempo (más o menos desde que empecé a ver mi telenovela de después de almuerzo), que algo me tiene inquieta y sé que a ti también.

Me he dado cuenta con mi no ojo publicista, de la cantidad de comerciales de viejas estíticas que han salido últimamente. Me preocupa, lo juro. De partida porque jamás (bueno, casi) he visto a un hombre en uno de ellos, lo que hace que uno termine asumiendo que es un problema netamente femenino... y yo creo que no.

Entonces, ya, hagamos el análisis pertinente. Yogurt Next. La señora no puede ir de compras con sus amiguis, porque está hinchada (ahora es cuando te imaginas la parodia que soprole hizo de la música de Sex and the City). Después de todo el famoso Bio-Balance que las chiquillas consumieron tomando jugo, leche, agua mineral, etcétera etcétera... la vieja no puede salir porque está hinchaada?? Contraproducente me parece.

Por otra parte (y en otro canal) está Activia. La hija post-moderna le recomienda a su madre del ayer que se tome un lácteo para que se le pase el malestars. Pero definitivamente lo peor es la cara de preocupación de la señora, fíjense.

Así podría seguir con Ciruelax, y todos los "productos" terminados en 'ax' que se les ocurra. Pero definitiva y personalmente, yo me quedo con el comercial de Cholax. ¿Por qué? Bueno, porque es el único en el que ha salido un hombre y, sobre todo, porque era para la risa lo chulo. Seguramente comer chocolate es más de macho alfa que tomarse un yogurcito de tutifruti. Creo yo, ¿o no?

lunes, 17 de marzo de 2008

Encuentre su fobia



Por algún misterioso, glorioso y providencial motivo, fui a dar con una página en que se hablaba de las fobias. Me di cuenta de que existe gente muy extraña que le tiene miedo a cosas como... la mantequilla de maní, las rodillas y los bastones.

Entonces, a medida que iba leyendo esto de los miedos, empecé a imaginarme a un ser ficticio, al que denominaremos Enriqueta la miedosa*. Y bien, ¿qué pasaría si Enriqueta fuera aulofóbica, tasofóbica, chaetofóbica, hexakosioihexekontahexafóbica y paraskevidekatriafóbica a la vez? Estaría súper mal enfocada, puesto que no sé cómo podría vivir tranquila teniéndole miedo a las flautas, a sentarse, al pelo, al número 666 y al viernes 13.

¿Y qué pasaría si más encima la chiquilla fuera eufóbica y nomatofóbica a la vez? Es decir, si le tuviera miedo a las buenas noticias y a los nombres. Ya me imagino la situación:

Persona normal: "Oye, Enriqueta, te tengo la media... ¡buena noticia!"
Enriqueta, la miedosa: "¿Enriqueta? ¿Buena noticia?"
La mina entra en un colapso nervioso garantizado; más aún si le das la buena noticia un viernes 13 . Y si la novedad tiene que ver con la suegra y la lola esta resulta ser penterofóbica, se muere, todo el rato.

¿Y si el colapso nervioso hace que se caiga encima de su rodilla... izquierda? (claro, la susodicha es levofóbica y genufóbica, lo que en términos humanos significa miedo a las partes del lado izquierdo del cuerpo y a las rodillas, respectivamente).

Después de imaginar todo esto, y a medida que la Enriqueta empezó a tener personalidad propia, me causó lástima y me dio miedo seguir agregándole más fobias, como que de pronto me volví fobofóbica. En todo caso, si crees que puedes llegar a temerle a algo más extraño aún, encuentra el nombre de la fobia en http://es.wikipedia.org/wiki/Fobia.

Después hacemos un concurso para ver quién tiene el miedo más raro. A ver si superas a Enriqueta.

Y por favor, no se ría. La geliofobia es algo incontrolable para mí.



*Cualquier parecido con la realidad es simplemente casualidad y no es que yo odie a alguien que se llame así y pretenda delatar sus miedos públicamente. De ser así, claramente la habría llamado de otra forma.

martes, 19 de febrero de 2008

Ahí está lo raro


Esto pasó: tuve unas lindas vacaciones en Brasil. Había una isla y en la isla había playa, pececillos, aguas vivas, un hombre tostadas en polvo, niños-pony y... sí, había muchas cosas extrañas en ese lugar. Entonces yo me dediqué a observar meticulosamente cada detalle que me parecía incoherente. Aquí van los que más me llamaron la atención.

El día en que llegamos a la isla, me alarmó cómo y cuánto los hombres (no necesariamente isleños, sino que todos) se rascaban sus partes nobles. No importaba la situación ni la circunstancia, el sujeto rascador podría haber estado joteándose a la media mina, pero si le picaba el asunto, iba a solucionar su problema así no más, a la buena de Dios. Así que me puse a contarlos, y en 5 días en la isla - consideren que era un lugar con poquísimas personas, donde no había ni autos - capturé a más de 48 sujetos rascándose en su esplendor. Pero la cosa empezó a ponerse aún más extraña cuando conté al número 12, que fue nada más y nada menos que el cura de la isla (que a todo esto usaba sunga para pasearse por el pueblo, porque el que no usaba sunga era nerd, si era la última moda de allá).

Al día siguiente, cuando tomábamos desayuno, apareció un hombre con un cangrejo vivo en la mano, de unos 30 centímetros. Lo raro viene ahora. Cuando íbamos a la pieza, nos dimos cuenta de que el señor era el que limpiaba la piscina. Deducción: encontró al gran cangrejo gran en el patio del hotel. Loco, muy loco. De ahí en adelante la lucha con los bichos fue a muerte. Un día encontramos a la barata de la vida encima de la cama, pero finalmente la sacamos con vida y antenas al patio, gracias a una caja que había dentro del frigobar.

Ese mismo día, en la noche, hubo tormenta. Con ochomil grados de calor, pero tormenta igual, con todas las de la ley (truenos, rayos, relámpagos, cortes de luz, todo). Lo más chistoso es que la gente, que había estado todo el día metida en el mar, corría para no mojarse. La gente es muy nerd, cada día estoy más segura de eso.

En cuanto a los niños-pony que mencioné antes, eran algo así como hombres de torso largo y piernas corta. Abundaban en la isla. Ah! y el hombre tostadas en polvo fue lejos el sujeto más extraño visto en el viaje. Era como el niño símbolo de los esteroides y sus derivados.

Y continuando con las situaciones extrañas, el hombre que arrendaba el equipo de buceo, usaba un Nenuco como maniquí, aunque yo creo que era Chiquitín Pirulín (ver foto). Pero eso no es nada comparado con el maravilloso nado con murciélagos. Ya había nadado con peces en el mar, pero nunca con murciélagos en una piscina.

Sí, eso fue lo que vi y me llamó la atención. Cada cosa y su correspondiente incoherencia fue merecedora de ser relatada aquí.

Agradecimientos especiales:
· A mi familia, por ayudarme con tan arduo conteo y por celebrar conmigo el cómputo final.
· A mi misteriosa imaginación que previo al cura con sunga.
· A mi libreta que me acompañó a todas partes y que me permitió traerles este recuento de hechos inéditos.
· A la pachamama que nos brindó la tormenta de la vida.
· A Ren & Stimpy y a Jesmar.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Miedo

Hay gente miedosa, gente maniática, gente nerviosa y yo. Puedo decir que en mí se resumen esas tres cosas, aumentadas y corregidas.

Bien, empecemos por el miedo, el pánico a las arañas, esos bicharracos que te puedes encontrar en cualquier, pero cualquier parte. Cada vez que me encuentro con una, grito yo y después grita ella y nos quedamos frente a frente esperando a ver quién ataca primero. Yo no ataco, jamás (por eso grito)... siempre alguien lo hace por mí. Es que me imagino que si le tiro un zapatillazo, va a ser más hábil y se va a subir por mi brazo y quedaré liquidada. Para qué hablar de matarlas con una toalla nova, ¡iü! Yo he tenido varios de esos encuentros, ¿por qué justo a mí me toca lidiar con la escoria del reino octópodo?: arañas pollito en la puerta de la casa vacacional; mini pollitos (bien peludas y que suenan harto cuando las aplastas, así como si tuvieran huesitos) en el patio de mi casa; bueno, miles y millones de arañas gigantes (y bien ñurdas, aunque se coman a las detestables de rincón); y no olvidaré a estas últimas, las más grotescas, ágiles y satánicas.

Pero volviendo a lo que nos convoca - los miedos -, prosigo con otro que, si bien no está a la altura de mi aracnofobia, no por eso es menos irritante: volar en avión. En realidad es bien desesperante pensar que una armazón grotesca y llena de motores vuele. Si yo no puedo volar, ¡cómo demonios puede hacerlo un avión! Y esa sensación de que estás en el aire y no puedes pisar tierra, realmente me revuelve la guata. Por eso, el mejor y más ameno momento de los viajes aéreos es cuando el asunto aterriza (a pesar de que sientes que el avión se va a desarmar con el medio golpe que pega, realmente es lo mejor).

Prosigo con la categoría miedo. Aquí es cuando vienen no animales ni tampoco cosas, sino personas. Por ejemplo, ¿qué hacer cuando vas caminando por una plaza y te encuentras con un grupo de gitanas que corren para abordarte? COOORRE, CORRE POR TU VIDA! A lo más te tira alguna maldición del tipo "¡¡¡¡abarajamelabañeranena!!!!", nada que no sea revertible, creo yo.

Pero existen unos seres tan detestables como las gitanas: los payasos. Pero no cualquiera, sino los de micro. Si un viaje en micro ya es desagradable de por sí, con un payaso de por medio la cosa se pone aún más terrorífica. De partida, se pintan mal, la pintura a las 6 de la tarde ya está medio carreteada y les da una apariencia medio maquiavélica, MIEDO. Consejo: el mismo de antes, CORRE POR TU VIDA.

Por otra parte, sin intención de ofender a nadie, debo admitir que me dan miedo los evangélicos de plaza. Es que son tan estruendosos, ¿para qué con parlante? ¿no es suficiente ya tener un vozarrón? Ah, pero olvido a otros... los que pasan por tu casa y te tocan el timbre los domingos a las 9 de la mañana para entregarte un minilibro en cuya tapa sale un hombre de familia con terno leyendo la Biblia. Y si vas caminando por la calle y te los encuentras, pierde cuidado, te abordarán hasta que les digas que sí, que te vas a convertir y te vas a vestir formal los domingos para predicar.

Y les dejo, finalmente, a la reina de mis temores: Wendy Sulca. Disfruten.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Lo que no

Resulta que me es imposible describir al hombre perfecto, aunque lo que sí puedo hacer es una lista de lo que NO busco. Veamos:


1.- No busco un "zorróooon papá!!". Son esos que se felicitan tanto por jotearse chiquillas como por tomarse una chela al seco cantando la cancioncita aquella del farol. No, jamás.

2.- Tampoco que se saluden entre 'zorrones' diciendo "qué pasa perrito!!" (y luego se golpean la espalda violenta pero cariñosamente a la vez).

3.- Esos hombres que cuando están en una fiesta de tipo adulto-joven y les ponen "de música ligera" de Soda, bailan con su preciosa guitarra imaginaria (para qué hablar de Bryan Adams). A esto se le suma el movimiento de cabeza pertinente y la cara de sufrimiento que en verdad es de éxtasis por una canción "loca".

4.- Un junior llamado Alexis.

5.- Que "Alexis" use terno de cuatro botones con camisa negra (¿para estar todo el día viajando en metro? nones).

6.- Un hombre que use jeans desteñidos con zapatos de vestir. Caramba, qué horror.

7.- El zapato café tipo jaula (o aquel tipo Calpany "primeros pasos", que vendría siendo más o menos lo mismo). Y menos aún con calcetines.

8.- El gel. Para qué se lavan el pelo (los que se lo lavan) si igual el gel va a hacer que se les vea pegote y grasoso.

9.- Un "lolo buena onda" de aquel tipo de los que aparecen en los comerciales de cerveza. Los veo y me pongo a tararear la musiquita tintintintintintiriririri (8)

10.- Lentes en los que se refleje lo que ve el sujeto en cuestión. Sobre todo si son alargados y de marca Mossimo.

11.- Y, por último, y no por eso lo menos importante: hombres que usen de esas poleras a las que parece que les hubiesen descosido las mangas. Soponsio inmediato.


Si tú lolo, chiquillo, adulto-joven te sientes identificado con alguno de estos 11 puntos en cuestión, no te preocupes, que aún estás a tiempo de trabajar en su eliminación. Nosotras las mujeres agradeceríamos que así fuera.